sábado, 12 de diciembre de 2009



escucha, locas, tímidas, mis últimas palabras
-la virtud a los muertos
no niega ese favor-;
dame... cuanto pedí. Dedícame una lágrima,
¡la sola recompensa en pago de tu amor!...

----


Tus juramentos se han roto
y tu fama ya es muy frágil
;
cuando escucho tu nombre
comparto su vergüenza.
Cuando te nombran delante de mí,
un toque lúgubre llega a mi oído
y un estremecimiento me sacude
.
¿Por qué te quise tanto?
Aquellos que te conocen bien
no saben que te conocí:
Por mucho, mucho tiempo
habré de arrepentirme de ti
tan hondamente,
que no puedo expresarlo...


-Lord Byron

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por tiempo limitado...dimelo